Nudos en el ADN: El interruptor secreto que la bacteria de la tuberculosis usa para sobrevivir al ataque de nuestro cuerpo

Nudos en el ADN: El interruptor secreto que la bacteria de la tuberculosis usa para sobrevivir al ataque de nuestro cuerpo

En pocas palabras

La bacteria de la tuberculosis (Mycobacterium tuberculosis o Mtb) es una maestra del sigilo y la supervivencia, capaz de resistir el ataque de nuestro sistema inmunitario. Un nuevo estudio ha descubierto uno de sus trucos más ingeniosos: la bacteria utiliza unas estructuras inusuales en su ADN, llamadas G-quadruplexes (G4s), para controlar sus genes. Estas estructuras son como “nudos” que se forman en el ADN y pueden actuar como interruptores, encendiendo o apagando genes.

Imagen de: DOI: 10.1016/j.trechm.2019.07.002

Utilizando una técnica de vanguardia llamada CUT&Tag por primera vez en bacterias, los científicos crearon un mapa de dónde se forman estos nudos en el genoma de Mtb. Descubrieron algo sorprendente: cuando la bacteria es atacada con estrés oxidativo (un arma clave de nuestras células inmunes), forma más de estos nudos de ADN. Estos nudos aparecen principalmente en genes metabólicos, y su formación coincide con una reducción de la actividad de dichos genes. En esencia, la bacteria se ata a los cordones de su propio ADN para entrar en un estado de hibernación y resistir el ataque. Este descubrimiento revela un mecanismo de supervivencia completamente nuevo y convierte a los G4s en un nuevo y prometedor “talón de Aquiles” para desarrollar futuros fármacos contra la tuberculosis.

Nuevos mecanismos de regulación en Mycobacterium tuberculosis

La tuberculosis es una de las enfermedades infecciosas más antiguas y mortales de la humanidad. Causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis (Mtb), sigue siendo una amenaza global formidable, en gran parte debido a su increíble habilidad para esconderse y sobrevivir dentro de nuestras propias células inmunes. Cuando los macrófagos, nuestros “soldados” celulares, engullen a la bacteria, desatan un arsenal químico de estrés oxidativo para destruirla. Pero Mtb tiene una armadura de trucos evolutivos para resistir este ataque. Un nuevo y revolucionario estudio publicado en Nature Communications ha revelado uno de sus secretos más profundos y extraños: la bacteria manipula la forma de su propio ADN para entrar en un modo de supervivencia.

Más allá de la doble hélice: los nudos G-quadruplex

Normalmente, pensamos en el ADN como la icónica doble hélice. Sin embargo, en regiones ricas en una de sus bases, la guanina (la “G”), el ADN puede plegarse sobre sí mismo para formar estructuras tridimensionales complejas llamadas G-quadruplexes (G4s). Imagina que el ADN es un largo cordón y, en ciertas secciones, puedes hacer un nudo intrincado. Estos “nudos G4” no son errores; son estructuras funcionales que en las células humanas actúan como interruptores reguladores, ayudando a controlar cuándo se leen (transcriben) los genes.

Aunque se sabe mucho sobre los G4s en humanos, su existencia y función en bacterias, especialmente en patógenos como Mtb, era un territorio casi inexplorado. Los científicos sospechaban que el genoma de Mtb, rico en guanina, podría estar lleno de estos nudos potenciales, pero nadie había logrado mapearlos in vivo.

Una técnica de espionaje molecular de vanguardia

Para encontrar estos elusivos nudos, el equipo de investigación recurrió a una técnica de mapeo genómico de última generación llamada CUT&Tag. Esta técnica, que nunca antes se había utilizado en bacterias, es como enviar un dron espía molecular de alta precisión a un territorio desconocido. Funciona de la siguiente manera: primero, se utiliza un anticuerpo que actúa como un localizador, pegándose específicamente a las estructuras G4. Luego, una enzima “cortadora” unida a este anticuerpo corta el ADN solo en los lugares donde se encuentran los nudos. Al secuenciar estos pequeños fragmentos, los científicos pueden crear un mapa de alta resolución de la ubicación exacta de cada nudo G4 en todo el genoma bacteriano.

El sorprendente paisaje de los nudos de la tuberculosis

El mapa reveló un “paisaje G4” completamente inesperado y diferente al de las células humanas. Mientras que en los humanos los G4s se encuentran principalmente en las regiones “promotoras” que encienden los genes, en Mtb la gran mayoría de los nudos estaban dentro de las secuencias codificantes de los propios genes. Además, los nudos de Mtb eran estructuralmente más simples, formados por solo dos capas de guaninas en lugar de las tres o cuatro típicas en humanos.

Pero el descubrimiento más crucial llegó cuando los investigadores simularon el ataque que Mtb enfrenta dentro de nuestros macrófagos, sometiendo a las bacterias a estrés oxidativo. El resultado fue asombroso: bajo ataque, el número de nudos G4 en el genoma de la bacteria aumentó drásticamente. La bacteria no estaba formando estos nudos por casualidad; los estaba creando activamente como respuesta a la amenaza.

Atarse los cordones para sobrevivir a la tormenta

¿Para qué servía esta proliferación de nudos? Al comparar el mapa de G4s con los datos de expresión génica, los científicos encontraron la respuesta. La formación de un nudo G4 en un gen se correlacionaba con una disminución significativa en la actividad de ese gen.

En esencia, la bacteria estaba utilizando los nudos G4 como un freno de mano molecular. Cuando es atacada, Mtb necesita ahorrar energía y entrar en un estado de bajo metabolismo, casi como una hibernación, para resistir la embestida química. Al formar nudos en los genes responsables de los procesos metabólicos y de crecimiento, la bacteria los “apaga” eficazmente, entrando en este modo de supervivencia. Es una estrategia de defensa brillante: se “ata los cordones” de su propio ADN para aguantar la tormenta.

Un nuevo talón de Aquiles para una vieja enfermedad

Este descubrimiento es mucho más que una curiosidad biológica. Abre una ventana completamente nueva para el desarrollo de fármacos contra la tuberculosis, una necesidad urgente ante el aumento de cepas resistentes a los antibióticos.

Si la formación de estos nudos es crucial para la supervivencia de Mtb, entonces estos nudos se convierten en un objetivo terapéutico perfecto. Los científicos ahora pueden buscar o diseñar moléculas que se unan a estas estructuras G4 específicas de la bacteria, ya sea para estabilizarlas en exceso (manteniendo los genes apagados permanentemente) o para impedir su formación, saboteando así su mecanismo de defensa.

Este estudio no solo demuestra con éxito por primera vez una poderosa técnica de mapeo en el mundo bacteriano, sino que también desvela una capa oculta de regulación genética en uno de los patógenos más exitosos de la historia. Al enseñarnos cómo Mtb se ata los cordones para sobrevivir, nos ha dado una idea brillante: quizás la mejor manera de derrotarla sea darle una molécula que le haga un nudo que nunca pueda desatar.

Referencia del artículo

Maurizio, I., Ruggiero, E., Zanin, I., Conflitti, M., Nicoletto, G., Provvedi, R., & Richter, S. N. (2025). CUT&Tag reveals unconventional G-quadruplex landscape in Mycobacterium tuberculosis in response to oxidative stress. Nature Communications, 16, 7253. https://doi.org/10.1038/s41467-025-62485-4

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